miércoles, 18 de marzo de 2020
jueves, 24 de marzo de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
Mª CARMEN DE LA BANDERA: LA EXPERIENCIA DE SABER TRANSMITIR
Gracias M. Carmen, porque nos has acercado a la lectura un poquito más. Todo nuestro alumnado y profesorado ha quedado encantado con este encuentro y desde desde aquí permítenos felicitarte por abrir tu corazón y dejarnos aprender un poquito de ti.
martes, 11 de enero de 2011
viernes, 10 de septiembre de 2010

D. Emilio Calatayud, el popular juez de menores de Granada, que es conocido por sus sentencias educativas y orientadoras que pretenden darle otra oportunidad al menor que ha cometido un delito, ha publicado un libro: 'Reflexiones de un juez de menores' (editorial Dauro), en el que inserta un 'Decálogo para formar un delincuente' :
1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece. 2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente. 3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas. 4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad. 5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás. 6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura. 7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre. 8: Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar. 9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones. 10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo. “Y CUANDO SU HIJO SEA YA UN DELINCUENTE, PROCLAMEN QUE NUNCA PUDIERON HACER NADA POR ÉL”.




